¿Revisas a tu mascota después del paseo?
Aunque parezcan inofensivas, estas pequeñas semillas pueden clavarse en las patas, orejas o nariz de tu peludo y causar mucho dolor.
Si notas que se lame mucho, sacude la cabeza o cojea… ¡ven a vernos!
¿QUÉ SON LAS ESPIGAS Y POR QUÉ SON PELIGROSAS PARA NUESTRAS MASCOTAS?
Son fragmentos puntiagudos que se desprenden fácilmente y pueden adherirse al pelaje, a la piel o entrar en cavidades corporales.
Las espigas tienen forma de flecha y se mueven en una sola dirección: hacia delante. Esto les permite penetrar en la piel, orejas, ojos, nariz, entre los dedos e incluso en vías respiratorias.
SÍNTOMAS SEGÚN LA LOCALIZACIÓN
- Orejas: sacudidas constantes, rascado, inclinación de cabeza.
- Ojos: lagrimeo, enrojecimiento, parpadeo excesivo.
- Nariz: estornudos repetidos, sangrado nasal.
- Patas: cojera, lamido insistente, hinchazón entre los dedos.
- Piel: bultos, abscesos, dolor al tocar.
PREVENCIÓN Y CUIDADOS
- Cepilla a tu mascota tras los paseos, sobre todo si tiene el pelo largo.
- Evita zonas con vegetación seca.
- Revisa orejas, patas, axilas y cola.
- Acude al veterinario si sospechas la presencia de una espiga.
Si estás de paseo y tu perro empieza a tener muchos estornudos de golpe y empieza a sangrar por la nariz, debes acudir inmediatamente a tu veterinario. Él puede evitar que penetre hacia el interior, ya que pueden llegar hasta los pulmones.


