El papel de los rascadores para gatos
Arañar es una conducta absolutamente natural en los gatos y gracias a ella consigue varias cosas:
- Eliminar las uñas viejas.
- Afilar las uñas nuevas.
- Marcar territorio de forma visual y olfativa (con feromonas provenientes de las glándulas que posee en sus espacios interdigitales).
- Estirar su cuerpo. Así se relaja y evita tensiones musculares.
Reñirles por esta conducta tan natural y necesaria para ellos no es recomendable, por ello es importante que cuentes con una superficie específica para ellos, para que puedan realizar esta actividad sin que por ello arruine tus muebles o alfombras.
Te recomendamos que desde pequeños tenga acceso a su propio rascador para acostumbrarse a usarlo cuanto antes.
Si observas que no le hace mucho caso en un principio, traslada el rascador a una zona donde suela acudir a rascarse, poco a poco se acostumbrará a su presencia y una vez elija utilizarlo podrás trasladarlo a donde quieras.

¿Cómo elijo el rascador de mi gato?
¿Necesitas adquirir o renovar el rascador de tu gato y no sabes cuál elegir?
Lo más importante es que el rascador sea firme y estable para que pueda rascar a gusto y no corra riesgo de lastimarse o asustarse si el aparato se mueve o se cae.
A partir de aquí, te ayudamos a reducir las opciones con unos criterios que deberías tener en cuenta, para ello primero observa:
- Si prefiere superficies verticales u horizontales.
Si suele rascar sus uñas estirado sobre su dos patas traseras, el poste rascador será la mejor opción. Por el contrario, si la emprende con las alfombras, seguramente deberás decidirte por una caja o alfombra rascadora. - Si elige texturas suaves, ásperas o arrugadas.
Recuerda también seleccionar la textura adecuada. Los materiales más utilizados son los tejidos de alfombras, felpa, cuerdas de sisal y cartón corrugado.
A parte de estas dos premisas ten en cuenta:
Esperamos haberte ayudado, pero si tienes dudas, ¡pregúntanos!


